Verifica la etiqueta de cuidado: Es importante leer la etiqueta que viene en su alfombra para saber si esta requiere de cuidado especiales para la limpieza. Las alfombras persas, antiguas y de otras fibras delicadas deben ser dejadas en las manos de un profesional. Estas alfombras tienen costos altos y, a veces, son imposibles de reemplazar, por eso es preferible invertir más en la limpieza por parte de un experto, para evitar daños posteriores.
Indentifica cuando limpiarla: La mayoría de las alfombras se pueden mantener en un buen estado aspirandolas frecuentemente y con la limpieza de manchas según sea necesario, pues todas las alfombras, sin importar el material del cual esten hechas, son creadas para vivir en el piso. Cuando su alfombra comience a oler un poco raro o su aspecto se torne desgastado, probablemente ya sea momento de limpiarla.
Sacúdela: Elimina el polvo y suciedad que se hayan acumulado en la alfombra. Comience sacando la alfombra al aire libre y agitela muy bien. Puede utilizar también el método antiguo de colgar la alfombra y golpearlacon una escoba o raqueta. Esto funciona bastante bien para alfombras de pelo más largo, ya que las aspiradoras tienen dificultades para sacar la suciedad entre las fibras.
Aspire ambos lados: Para eliminar cualquier resto de polvo y suciedad, aspire ambos lados de la alfombra, una vez ya la haya sacudido bien.